martes, 18 de febrero de 2025

Veracruz 2477. Valentín Alsina

( A la memoria de C. M.)


   Esta dirección, en la ciudad de Valentin Alsina fue durante, al menos veinte años, un lugar muy especial. Claudio Miszka lo era. 

Fuente: Google Maps

   Así como en el mundo de la música, la cultura, la literatura, etc, hay lugares emblemátcos, que hicieron historia, este, en Valentin Alsina, forma parte de la historia de un puñado de personas interesadas en la Ovnilogía (o Ufología). Y, de alguna manera, de la Ovnilogía vernácula.

  Veracruz 2477 era el domicilio de Claudio. La sede del CEFU (Centro de Estudios de Fenómenos Ufológicos), grupo fundado por Miszka y Carlos Ferguson en 1985.

  Era un departamento interno, típicos de aquellas casas construidas por inmigrantes, donde Claudio había hecho su espacio, en el que contaba con una biblioteca nutrida por demás interesante. 

  Los abuelos de Miszka, tanto paternos como maternos (e incluso su madre, Nina) habían llegado de Ucrania cuando era territorio polaco. Su madre llegó a los tres años*

  A Veracruz 2477 fui por primera vez  en marzo o abril de 1993, después que Carlos Ferguson me sugiriera contactar a Claudio, cuando ingresé a la Red Argentina de Ovnilogía (RAO), ese mismo año. 

 Yo llegaba a su casa al atardecer, luego de la oficina, y con Claudio nos quedábamos charlando sobre ovnis hasta la madrugada. Ese año en  que lo conocí, la ciudad Victoria (Entre Rios) seguía latente con las apariciones de luces extrañas (la oleada ae había desatado en 1991). Y Claudio había estado casi un mes  investigando. Mucho material trajo consigo y luego escribió un pequeño monográfico que fue suplemento especial en una revista en la que participábamos (se llamaba "Alternativas").

  
Foto: Archivo personal del autor


   Claudio era de contextura grande, ojos pequeños y sonrisa franca; diría que su bondad era proporcional a su físico. Fue una de las personas más buenas que conocí. Honesto y generoso. Él no tenía conflictos con nadie del ambiente. No ponía -ni mucho menos imponía- sus ideas que tenía del tema, por sobre las relaciones humanas. Todos lo apreciaban. 

   Trabajaba junto a su padre, Demetrio, y a su hermano, Hugo,  en un despacho de pizzas. El local estaba sobre la avenida Juan B. Justo al 5200, La Paternal (otro lugar de encuentro, pero más ocasional dada la actividad laboral). Tenía un solo día franco, ese era el día que nos reuníamos. 

   Por eso también muchos recordarán no solo las apasionantes charlas en su casa, sino también las sabrosas pizzas que preparaba y compartía con sus invitados. Y yo recuerdo, también, sus mates saborizados con unas gotitas de limón que exprimía sobre la yerba. Hoy mis mates son con yerba ya saborizada a limón.

   Aquí, en esta dirección, en la casa de Claudio, en este refugio ufológico, sucedieron muchos y muy buenos encuentros. Nacieron y se desarrollaron  proyectos. Pasaron muchos interesados,  investigadores e investigadoras. Y todos, me arriesgo a decir, se llevaron muy  gratos recuerdos. 

  

El autor, de jóven, con C.M.  c1993. 
Foto: Alberto Brunetti.

   Ya les iré contando...

*Agradezco a Leandro Miszka, sobrino de Claudio, por aclararme algunos datos de su familia.





Veracruz 2477. Valentín Alsina

( A la memoria de C. M.)    Esta dirección, en la ciudad de Valentin Alsina fue durante, al menos veinte años, un lugar muy especial. Claudi...