Hace años que el tren no se detiene. Ya no llega. Era el ramal Belgrano Sur, que sale desde Estación Saénz y hoy llega hasta González Catán y, ocasionalmente, hasta Villars en el partido de Las Heras.
En "La Choza" hoy viven unas 40 almas. El silencio de sus pocas calles solo es roto por el canto de las aves y, más allá, los gritos que llegan del partido de fútbol que se está jugando en la única canchita ubicada frente a la que fue la estación, hoy convertida en plaza.
La ruta 24 atraviesa la localidad, y se puede llegar desde Plomer -por calle de tierra, en buenas condiciones- o por asfalto, en no tan buenas en algunos tramos, desde la ruta 47, que une Luján con Navarro. Hasta acá llegue, ocasionalmente, el pasado domingo por la mañana y conocí a Ruben Prieto.
![]() |
| Rubén Prieto |
"Rubito", como le dicen en el pueblo, atendió hasta 2012 una despensa y despacho de bebidas que heredó de su padre, oriundo de Tomás Jofré que llegó a La Choza en 1951. En la puerta de la ochava de la vieja despensa hoy hay un cartel escrito a mano, debajo del de Coca Cola y arriba del que anuncia "empanadas", que dice "Museo Revista El Gráfico".
Prieto me contaría luego que después de cerrar la despensa, una vecino -que sabía que él tenía más de un millar de revistas "El Gráfico" heredadas de un tío fallecido y que solía exponer sobre una mesa del negocio- le sugirió por qué no reabría como un museo de la revista que supo ser icónica del deporte argentino. A él, en principio, la idéa no le entusiasmó, pero con el local cerrado y tiempo libre un día comenzó a poner las revistas una a una sobre las paredes, mesas y hasta colgadas del techo. Y así nació este improvisado espacio que homenajea a "El Gráfico", con números de la década de 1950 hasta 1990.
El término "museo" es pretencioso. Lo aclaro para los puristas de las palabras y museólogos. El material tampoco tiene los cuidados y ni los tratamientos de conservación que indican los protocólos. El de Prieto es, convengamos, un espacio generado por un ocasional coleccionista, casi accidental diría, que recuerda a la emblemática revista y que Ruben muestra con orgullo y sin cobrar un centavo mientras despacha alguna bebida fresca o espirituosa.
Mientras tomaba un agua saborizada, le hice esta breve entrevista.







No hay comentarios.:
Publicar un comentario